Comestibles que los dietistas borrarían de la faz de la Tierra si pudieran

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Existe una máxima que dice que para llevar una dieta sana y equilibrada es imprescindible comer de todo. Sin embargo, a pesar de que la norma es admitida por la mayoría, recientemente no pocas son las voces expertas que la cuestionan, y apuntan con el dedo aquellos alimentos que deberíamos dejar de consumir, o al menos reducir su ingesta, si queremos proteger nuestra salud. Hemos pedido a varios expertos en alimentación que nos afirmaran los que para ellos son comestibles tabú, y este ha sido el resultado.

Papas de bolsa

Su alto contenido en sal es, en opinión de la maestra Iva Marques, de la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte de la Universidad de Zaragoza, lo más perjudicial de las patatas de bolsa. La mayor parte contiene alrededor de uno con cinco gramos de sal por 100 gramos de patatas, aunque algunas llegan a los 2,3. Los días que comamos un paquete grande superaremos el límite que fija la OMS. Mas lo que lleva a Antonio F. Murillo Cancho, profesor del curso Experto en Nutrición Deportiva de la Universidad Internacional de La Rioja, a seleccionar este producto como comestible prohibido, es su inserción en el paraguas de comestibles ricos en aceite de palma”. Bajo la leyenda de aceite vegetal” en la etiqueta, conforme el especialista, se acostumbra a ocultar un alto contenido en ácidos grasos sobresaturados que transforma al aceite extraído del fruto de la palmera Elaeis guineensis en un potencial riesgo para nuestra salud cardiovascular”. Y, ¿el consumo de aceite de palma provoca cáncer? La respuesta no es rotunda: para Helle Knutsen, jefe del Panel de Contaminantes de la Cadena Alimenticia de la EFSA, no se puede establecer un nivel de ingesta seguro para estos ésteres”.

Carne en lata

Marta Gámez, directiva técnica del Conjunto NC Salud, mienta las pruebas aportadas por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, órgano de la Organización Mundial de la Salud experto en esta enfermedad. La entidad médica ha clasificado la carne procesada como carcinógena para los humanos, basándose en evidencia suficiente de que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal. La experta revela que aunque aún no se ha podido establecer una dosis segura de este tipo de alimentos, los especialistas aseveran que el riesgo aumenta cuanta más cantidad se ingiere”.

Cubitos concentrados

Algunas marcas nos venden estos pequeños daditos con el razonamiento de que enriquecen las comidas. Sin embargo, parece que el sabor no es lo único que conseguimos cuando los consumimos. Los ingredientes primordiales de estos cubitos son la sal, la grasa de palma y los potenciadores del sabor como el glutamato monosódico, y ninguno de estos ingredientes es preciso para una dieta saludable”, apunta la doctora María Garriga García. Los cubos de caldo, como las salsas, sopas comerciales, aperitivos salados y embutidos son ciertos comestibles que más sal contienen”. Este alto contenido en sal es el primordial motivo por el que Garriga desterraría este comestible de la cesta de la compra, puesto que favorece la aparición de hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares”.

Bollería industrial

Probablemente no se sorprenderá con la elección de la doctora María Garriga, nutricionista-nutricionista en el Centro de salud Universitario Ramón y Cajal (Madrid). No obstante, nunca está de más recordar la inconveniencia de consumir bollería industrial. En la mayoría de los casos su elaboración incluye grasas trans o bien hidrogenadas o bien aceites de alto contenido en ácidos grasos sobresaturados (aceites de palma, palmiste o bien coco)”, justifica la experta. De forma que, en el momento de la merienda, puede dejarse persuadir por los razonamientos de sus hijos o atender las advertencias de Garriga y buscar otras alternativas. Las grasas mencionadas están relacionadas con un mayor peligro de sufrir enfermedades cardiovasculares, pues son las que aumentan los niveles de colesterol LDL. Además, suelen tener un alto contenido en azúcares, cuyo consumo se asocia con la obesidad y el aumento del riesgo de accidentes cardiovasculares”, advierte.

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