Mira para dónde están emigrando los venezolanos

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Debido a la crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela, son muchos los que deciden emigrar; si bien contra todo pronóstico y alejados del común de los últimos años, el destino preferido de los criollos semeja estar más cerca de lo esperado. Colombia, Ecuador, Perú, Chile, y Argentina se han convertido en los países preferidos.

En un trabajo realizado por el diario La Nación de Argentina, narran como los jóvenes de la tierra de Bolívar” han decido emprender el éxodo, todavía y cuando para muchos es una aventura debido al control de cambio que impide no solo la compra de billetes aéreos en divisas, sino más bien el hecho en sí de reunir el dinero preciso que abra las posibilidades de partida.

Lea acá el documental completo:

Mariana Bello, de cuarenta y cuatro años, supo que su vida en Venezuela se había terminado en el último mes del año pasado, durante el colapso monetario y el estallido de ira social que acompañó la retirada del billete de cien bolívares (no concretada aún, tras múltiples marchas atrás del gobierno). Fue una mofa al pueblo”, dijo.

Más de dos millones de venezolanos emigraron de su país desde la llegada de Hugo Chávez al poder, en mil novecientos noventa y nueve. ¿Por qué razón? Hoy, cuando la revolución bolivariana festeja su mayoría de edad, sufre los peores males: la mayor inflación del planeta, el desabastecimiento de comestibles, la violencia galopante, la escasez de medicamentos y la ausencia de horizontes políticos.

Empujados por la desesperación, en los últimos meses, miles de venezolanos emprendieron por senda la travesía hacia el sur del continente, por el hecho de que los pasajes aéreos están demasiado caros. Los destinos favoritos son Colombia, Ecuador, Perú, Chile y la Argentina. Hasta Buenos Aires, por servirnos de un ejemplo, el recorrido cuesta más de 30 sueldos mínimos (unos 300 dólares).

Estéfano Bartolomeo (21), el hijo de Precioso, asimismo estaba persuadido de irse del país después de doce meses de decepción política. Estudiante de Comunicación Social en la Universidad Católica Andrés Hermoso (UCAB) y componente opositor, depositó sus esperanzas de cambio en la Asamblea Nacional, que subsiste hoy difícilmente, prisionera del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Mi amor, te saco de este país. No he tenido un chamo [chico] para que me lo maten”, repite Hermoso sus propias palabras, sin dejar de mirar a Estéfano. Ambos se confabularon: comenzaba la gran escapada.

La tendencia de los últimos tiempos se transformó en una fuga mareante en los últimos meses. Una desbandada que hoy, sobre todo, mira al Sur. La consultora Datanálisis confirma algo que el venezolano siente a su alrededor y en sí mismo: nueve de cada diez ciudadanos prefieren irse del país. Para el noventa y tres por cien de los encuestados, sus ingresos sólo alcanzan para adquirir, como mucho, la mitad de los productos que precisa para vivir. El 48 por cien confiesa que puede adquirir poquísimas cosas”.

Me voy demasiado.” El lema lo acuñaron en dos mil quince unos estudiantes que también soñaban con escaparse del país. Según otro estudio de varias universidades, entre el sesenta y siete por cien y el 82 por cien ya se querían ir hace dos años. El día de hoy son considerablemente más. Los sociólogos llaman a esta última la ola de la desesperanza”.

El fenómeno se desparramó por todo el mapa del continente y por otras zonas del planeta, como España. En Colombia, los investigadores se atreven a elevar el número de emigrantes hasta ochocientos, lo que provocó tensiones en ciertas zonas del Atlántico, además de las maltratadas fronteras con Cúcuta y Maicao. En Panamá, uno de los primeros destinos de la escapada, el año pasado se convocó una manifestación contra los venezolanos, que fracasó clamorosamente. En Brasil, los jóvenes cruzan a pie. A la isla holandesa de Curaçao viajan aun en balsa, copiando a los cubanos. En los U.S.A., se transformaron en el conjunto más grande en demanda de asilo.

En los últimos tiempos vivimos presos en nuestras casas. Viajar a Quito se convirtió en algo más que una ocasión. Subsistimos por mis ahorros, que ya menguaron. Yo voy con todo, para trabajar en una panadería o cuidando viejitos, me siento joven”, resume la caraqueña Bello, técnica de comercio desocupada por culpa de la crisis.

Ecuador es su destino ideal: allí pueden gestionar la nacionalidad (la abuela nació en el país andino) y ya otros familiares pusieron los primeros cimientos. Su travesía hacia el Sur es muy parecida a la que emprendieron miles de venezolanos por senda, porque los pasajes aéreos están demasiado caros”, dijo.

Jackson Altuve (veinte) se lanzó a la aventura hace prácticamente un par de meses con los 300 dólares reunidos por toda la familia. Hoy está en Barranquilla, vendiendo botellas de agua en la calle a los turistas sedientos que llenan sus calles carnavalescas. Termina de entregar su currículo en el hotel Rivera del Mar. Nos llegan todos los días entre 7 y ocho venezolanos a solicitar trabajo”, afirman allá.

Estéfano Bartolomeo, la falta de ocasiones lo forzó a emigrar a Ecuador. Foto: Vladimir Marcano / La Nación de Argentina

Vine buscando una vida mejor”, confiesa Altuve, abriendo los ojos, sin resignación, con esperanza, a pesar de la dificultad para conseguir trabajo en un país como Colombia, legalista pese a la economía sumergida. Mi familia me dice que cambie mi acento. Y contesto, ¿y eso de qué manera se hace”, parodia entre sonrisas.

Altuve, de casi uno con noventa de altura, estudiaba para controlador aéreo en Venezuela. Hasta el momento en que la revolución me echó de mi país, empeñada en matarnos de apetito, sin oportunidades”, sentencia. Mas voy a combatir hasta lo último. El sol es tan caliente acá, más de 40°C, que te parte por la mitad”, dice. En pocas semanas vendió puerta a puerta, en las calles, y toma cualquier trabajo esporádico.

Miles de paisanos se reparten por las calles de Barranquilla. Unos que lavan autos, otros que procuran ocasiones, entre la solidaridad de ciertos y las críticas de esa una parte de la sociedad que se siente invadida, tan olvidadiza de la historia: Venezuela recibió a millones de colombianos durante su enfrentamiento de prácticamente 60 años.

En los últimos años, los venezolanos hicieron crecer las cifras de los folletines que emiten los servicios de emigración de múltiples países, como en la Argentina. En el primer semestre de 2015 realizaron 2772 radicaciones, una variación de sesenta y uno con dos por cien respecto a dos mil catorce. Conforme la Dirección Nacional de Migraciones, desde 2004 a 2015 se aprobaron 17.765 radicaciones.

Los venezolanos son en Chile una de las comunidades migrantes de mayor magnitud. Y Perú asimismo abrió sus puertas a los venezolanos. Así lo sienten Dayana Sojo, Silvia Pérez y Jennifer Rondón, que contaron sus peripecias hasta llegar a Lima en YouTube, en un canal bautizado como El diario de las 3 venezolanas”. Estudiantes de comunicación, no quisieron aguardar a su graduación y se lanzaron a la aventura. Hicieron la larga travesía de 5 días en ómnibus con doscientos dólares estadounidenses en el bolsillo. Ya en Lima, al tercer día tuvimos la fortuna de encontrar trabajo en un restaurante”, dice Pérez.

Miles de historias para narrar la gran diáspora, la escapada de un país en pleno derrumbe. Muchos sufrimientos y alguna buena noticia: Mariana y Estéfano ya están en Quito.

Emigrantes venezolanos cruzan puente Simón Bolívar, en Cúcuta, Colombia.

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