A Pete Souza se le va a echar de menos: sus veintidos mejores fotografías de Obama

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La legislatura de Barack Obama, el primer presidente negro de los EE.UU, ha terminado pero nos deja para el recuerdo (entre otras muchas cosas) una buena colección de fotografías que nos han mostrado como nunca ya antes al hombre más poderoso del mundo de una manera muy próxima y hasta artística

El principal responsable de ello ha sido Pete Souza, el fotógrafo jefe del equipo de Obama que ha sido capaz de reflejar toda la personalidad del considerado hombre más poderoso del mundo. Además de fotos más usuales, como la que hemos puesto de portada, Pete Souza se ha distinguido por ser capaz de reflejar toda la espontaneidad del hasta hace nada ocupante del Despacho Oval, sin duda uno de los aspectos que más han llamado la atención de la Presidencia de Obama..

De Pete Souza ya nos charlaron nuestros compañeros de Xataka Fotografía, y nos contaron que su principal herramienta de trabajo es una cámara Canon EOS 5D Mark III (que lleva duplicada con lo que pudiera pasar) con tres objetivos (un tele corto de 135 mm, un angular estándar de 35 mm y un polivalente zoom de 24-70 mm) para estar preparado ante todo género de situaciones.

Situaciones en la que Souza no solo no se ha cortado para retratar a Obama de las formas más variadas y curiosas, sino asimismo se ha destacado por realizar y (muy importante) propagar otro tipo de fotografías del exlíder de la primera potencia mundial. Fotos que resaltan por su calidad artística, podríamos decir que infrecuente en estas circunstancias, y que hemos seleccionado para vosotros teniendo presente sobre todo sus valores fotográficos y como recuerdo de un liderazgo que es ya historia.

La soledad del presidente

El famoso despacho oval, donde se supone que Obama tomó todas y cada una de las decisiones esenciales, ha sido quizás el lugar donde Souza hizo más fotografías. Imágenes de todo tipo pero entre las que hemos querido destacar este retrato intimista, captado en otoño aprovechando que los últimos rayos del sol entraban por la ventana iluminando estratégicamente al Presidente para lograr una foto con un amplio rango activo.

El Air Force One

Otro de los temas que se repite mucho en las fotografías de Barack Obama es el Air Force One, el conocido aeroplano presidencial que en este caso vemos en una imagen de corte minimalista mas gran impacto. Souza lo retrata mostrando sólo una pequeña una parte del (por otra parte) imponente aeroplano, repartiendo el peso visual entre este y el cielo que amenaza tormenta, con la figura de Obama estratégicamente ubicada en la parte inferior derecha (la que tiene mayor peso visual en cualquier imagen), cobrando estrellato.

¿Me estás mirando?

De entre los innumerables retratos, afirmemos, directos, hemos escogido este en el que Obama mira fugazmente a cámara al percatarse de que Souza anda por ahí haciendo fotos mientras él asiste a un encuentro con mandatarios internacionales. Las figuras de sus interlocutores, en un primer término y totalmente desenfocadas, hacen que toda nuestra atención se centre en el Presidente y en lo que parece un ademán de preocupación donde las manos tienen, como en muchos retratos, una suma importancia.

Bailando rock´n´roll

Aquí el empleo de una lente gran angular, una sensibilidad alta para poder disparar a una velocidad suficiente para que los bailarines” aparezcan congelados y, sobre todo, un punto de vista más bajo de lo habitual son las claves de una instantanea que al tiempo es un buen ejemplo de la espontaneidad de Obama y del saber hacer de Souza para captar el instante decisivo”.

El sillón del Presidente

Una vista de la silla del Presidente desde atrás durante una asamblea con su gabinete. Con estas breves palabras describe Souza una imagen que no puede ser más fácil y, al mismo tiempo, siginificativa. Pocos retratos hechos desde la espalda y en los que apenas se ve al retratado pueden decir tanto como éste. Sobran las palabras.

Luces y sombras del presidente

Ignoramos si Souza tenia la idea de reflejar este concepto, el de las luces y las sombras que todo presidente de los Estados Unidos tiene en su trabajo, al realizar esta foto, pero desde luego nos parece una de las instantáneas más atractivas de Obama a nivel visual. Una perfecta combinación de luces y sombras en las que las siluetas se llevan todo el estrellato.

A través de la ventana del Air Force One

Otro retrato muy original de Obama que en este caso va acompañado de su esposa Michelle. El propio Souza confiesa en el comentario de la imagen que responde al hecho que de siempre y en toda circunstancia estuviera buscando ángulos diferentes para retratar al Presidente en el momento de subir a su conocido avión (algo que debió repetirse miles y miles de veces). La idea de hacerlo desde dentro del avión enmarcando a los protagonistas en las pequeñas ventanillas se le ocurrió viendo en Netflix un vídeo promocional de House of Cards.

Jugando con su mascota

La imagen de Obama corriendo por uno de los pasillos del ala este de la Casa Blanca para educar a Bo, el can de la familia, la que será su nueva casa fue bastante difundida en los medios. Nosotros la hemos elegido pues resulta tan espontánea como buen ejemplo de de qué forma una imagen informal puede ser una enorme fotografía con una composición en la que destaca la profundidad.

Atencion, ¡firmes!

Dos marines saludan al Presidente mientras este sube a su helicóptero oficial en el aeropuerto de Newark (Nueva Jersey) y Souza consigue un retrato de excelente composición en el que las siluetas de los personajes y del aparato (con atención singular a las aspas) se recortan a la perfección sobre un bonito atardecer.

Esperando a Barack Obama

El presidente de los EEUU, tras un agotador viaje, sale por el tunel del estadio de futbol de Johanessburgo en el que se festejó el homenaje al fallecido Nelson Mandela y es ovacionado por los sudafricanos que le aguardan ansiosos. Es solo una silueta pero inconfundible por la forma de su cabeza y sus orejas. Una genialidad de Souza para conseguir un retrato con mucho mensaje.

Cine en tres dimensiones

Esta fotografía quizá ya la hubieras visto porque asimismo fue ampliamente difundida. Y si bien de entrada pueda parecer una imagen cotidiana sin mucho interés, tiene mucho que contar. El tratamiento del color es perfecto, con mucha saturación y una predominancia de tonos colorados que se rompe aquí y allí con el azul de las gafas 3D de los espectadores y, sobre todo, con la camisa y las gafas blancas de Obama. Para redondearlo, el punto de enfoque está situado sobre el Presidente para hacer que (como debe ser) acapare el foco de atención de la imagen.

En un partido de la NBA

Otra foto casual que demuestra la maestría de Souza para componer imágenes y saber captar el momento. Las miradas de todos y cada uno de los sentados en primera línea contrastan con el tipo que se acerca por la izquierda de la imagen creando un juego de miradas entre ambos personajes.

Todo el planeta quiere saludar a Obama

El Presidente Barack Obama y la Primera Dama saludan a sus partidarios al principio del orden en un acto en Washington. Una gran fotografía llena de movimiento que prueba el fervor causado por el que ha sido primer (y por el momento único) presidente negro de los EEUU y en la que el trabajo del fotógrafo ha logrado, vía composición y probablemente flash de relleno, que Obama sea prácticamente el único elemento que aparezca nítido para convertirse en el punto al que se dirigen los ojos del espectador.

Michelle y Barack

Estábamos en un elevador de carga dirigiéndonos a una inauguración. Hacía frío por lo que el presidente se quitó la chaqueta del smoking y la puso sobre los hombros de su esposa y después tuvieron un momento ‘semi-íntimo’ en el que los miembros del staff y del Servicio Secreto trataron de no mirar. Así describe Souza este instante que logró captar para ofrecernos uno de los retratos más originales y sinceros de la pareja presidencial.

Saludando a sus ciudadanos

Una visita inesperada al Memorial Lincoln en Washington D.C fue el momento captado por la cámara de Souza para conseguir un retrato que prueba no solo la popularidad del personaje sino más bien su espontaneidad. A nivel fotográfico, resaltar una composición muy equilibrada que se consigue merced a la estatua del fondo que, desenfocada, domina la escena, en contraposición con el personaje de Obama, situado a la derecha y hacia el que fluyen todas y cada una de las miradas (tanto las de los que aparecen en la escena como la del espectador).

Contra viento y marea

Cuando comenzaron a caer rayos el Servicio Secreto le dijo al Presidente que era demasiado peligroso proceder, mas se subió al escenario para informar a la audiencia que su discurso se anulaba por la seguridad de todos y que debían regresar a sus autobuses. De esta manera describe Souza esta situación sucedida en la ciudad de Chicago que a él le sirvió para conseguir una magnífica foto que no necesita muchos comentarios.

Un mensaje a la nación

Ni nos podemos imaginar la cantidad de alegatos que debe hacer realizado Barack Obama a lo largo de su mandato, como este en Philadelfia en el que El sol de la tarde irradia sobre el Presidente” conforme cuenta Souza de una foto en la que arriesga buscando perspectivas imposibles para el retrato de un político.

Bailando en la intimidad”

Aunque parezca mentira, esta fotografía de Obama y Michelle bailando en el Baile del Gobernador” al ritmo de una canción de Earth, Wind and Fire y rodeados de gente sugiere un baile íntimo merced al tratamiento de la fotografía. Conseguido a base de un diafragma muy abierto (ƒ1.4), un ISO alto (2500) y una velocidad adecuada para conseguir que la pareja primordial que está de manera perfecta enfocada y expuesta y hacer que nuestra vista se centre prácticamente solamente en ellos.

La sombra de Lincoln

Otro retrato de Obama en el Despacho Oval en el que además del ex-presidente aparecen las figuras de Abraham Lincoln (por duplicado), George Washington y Martin Luther King. Una foto original para la que Souza debió hacer auténticas florituras ya que, como mismo cuenta, para conseguir este ángulo tenía que sentarme en frente de la puerta cerrada de la Oficina Oval y aguardar que absolutamente nadie abriera la puerta y me derribara.

¡No me pienso desplazar de acá!

Esta curiosa fotografía tiene su explicación: Se tomó durante una visita al Museo Henry Ford en Michigan cuando Obama se subió al autobús de Rosa Parks, conocida activista por los derechos civiles en norteamericana que en los años 50 provocó una revolución al negarse a ceder el asiento a un blanco y moverse a la parte posterior del autobús. Según Souza, sin anterior aviso el presidente se subió a el bus y miró por la ventana solo unos segundos, tiempo que aprovechó para hacer una buenísima foto que demuestra el buen ojo de Souza y que, siendo el fotógrafo oficial de Obama, era necesario estar siempre y en toda circunstancia preparado.

Obama y el arcoiris

Dos elementos que se alinean en el momento justo para crear una imagen única y original. De esta forma se puede acotar esta curiosa fotografía en la que Souza retrata a Obama abordando el avión presidencial al abandonar un país en el que estaba de visita oficial. Una imagen efectista en la que se aprecia el bueno ojo del fotógrafo para la composición.

El reflejo del poder

Nuestra última foto es una de mis preferidas. Emplear los reflejos en fotografía es algo muy frecuente entre los aficionados a este arte pero que parece bastante arriesgado para el profesional encargado de retratar al hombre más poderoso del mundo. Más si se atreve a cortarle la cabeza (en la imagen, claro), dando preferencia al reflejo de Obama en una mesa del Despacho Oval y escogiendo el blanco y negro como tratamiento para lograr una enorme fotografía.

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